Nuestra Señora de Lourdes es la advocación nacida de las apariciones de 1858 en la gruta de Massabielle, a las afueras de la localidad francesa de Lourdes, en los Altos Pirineos. Su fiesta es el 11 de febrero, el mismo día en que se celebra la Jornada Mundial del Enfermo.
Qué ocurrió en la gruta de Massabielle
Entre el 11 de febrero y el 16 de julio de 1858 hubo dieciocho apariciones. La vidente fue Marie-Bernarde Soubirous, conocida como Bernadette, una muchacha de catorce años de familia muy pobre, nacida en Lourdes el 7 de enero de 1844.
En la aparición decimosexta, el 25 de marzo de 1858, la figura se identificó con una frase que Bernadette repitió sin entenderla, porque no conocía la expresión: dijo ser la Inmaculada Concepción. El dogma se había definido apenas cuatro años antes.
El reconocimiento de la Iglesia
El 18 de enero de 1862, el obispo de Tarbes, Bertrand-Sévère Laurence, declaró auténticas las apariciones. Lourdes es, por tanto, una aparición reconocida, y la reconoció la autoridad diocesana.
Bernadette murió el 16 de abril de 1879 en Nevers, donde había ingresado como religiosa. Fue canonizada el 8 de diciembre de 1933 por Pío XI.
Cuándo se celebra
El 11 de febrero, aniversario de la primera aparición. Desde 1992, ese mismo día es la Jornada Mundial del Enfermo, instituida por Juan Pablo II.
Dónde se venera
En el Santuario de Nuestra Señora de Lourdes, que no es un solo templo sino un conjunto: la Basílica de la Inmaculada Concepción, consagrada en 1876; la Basílica del Rosario, consagrada en 1901; y la Basílica subterránea de San Pío X, terminada en 1958. Recibe entre cinco y seis millones de peregrinos al año, muchos de ellos enfermos.
De qué es patrona
Es patrona de los enfermos y de la propia ciudad de Lourdes. También lo es de Granada, de la diócesis de Lancaster y de varias ciudades de Filipinas y Corea del Sur.
Una precisión honesta: se dice a veces que es patrona de Francia. No hemos podido confirmarlo en una segunda fuente, así que no lo afirmamos.
¿Quieres rezar ahora? Puedes encender una vela y dejar tu intención ante Nuestra Señora de Lourdes.