Santa Laura Montoya
Santa María Laura de Jesús Montoya Upegui · Madre Laura

Tu luz se ha apagado · ¿Enciendes otra por alguien más?
Perfil y vida
María Laura de Jesús Montoya Upegui —Madre Laura, para todos los colombianos— es la primera santa nacida en Colombia. Fue educadora, misionera, escritora espiritual, fundadora de la Congregación de Misioneras de María Inmaculada y Santa Catalina de Siena (más conocidas como Lauritas), y una de las grandes figuras del catolicismo social de América del siglo XX. Su vida entera se centró en la educación y evangelización de los pueblos indígenas de Colombia y Venezuela, en un tiempo en que ambas tareas —el trabajo con indígenas y la vida apostólica de una mujer religiosa por caminos y montes— eran vistas como inauditas.
Nació el 26 de mayo de 1874 en Jericó, un pequeño pueblo de las montañas del suroeste antioqueño. Su padre, Juan de la Cruz Montoya, fue asesinado en una de las guerras civiles colombianas cuando ella tenía apenas dos años, y la familia quedó sumida en la pobreza. Estudió maestría de escuela en Medellín, en la Normal de Institutoras, y desde muy joven se dedicó a la enseñanza en distintas ciudades y pueblos de Antioquia. Compaginó su labor de maestra con una intensa vida interior, con voto de castidad y con la escritura espiritual.
La vocación misionera
En 1907, tras años de discernimiento, sintió con nitidez la llamada a consagrarse a los indígenas. En un tiempo en que la mayoría de la sociedad colombiana consideraba a los pueblos originarios como «infieles» sin capacidad de educación, y en que muchos misioneros trabajaban en un régimen paternalista y asimilacionista, Madre Laura se propuso llegar a ellos «con el corazón de una madre», aprender sus lenguas, respetar sus culturas, vivir con ellos en sus resguardos y evangelizar desde dentro.
El 5 de mayo de 1914, con cuatro compañeras, partió desde Medellín hacia la selva del Alto Sinú y el Chocó, para instalarse entre los indígenas embera-katíos del municipio de Dabeiba (Antioquia). Aquel día quedó como fecha fundacional de la Congregación de Misioneras de María Inmaculada y Santa Catalina de Siena, las *Lauritas*. En los años siguientes, Madre Laura fundó más de cien casas misionales en Colombia, Venezuela y Ecuador, dedicadas a la educación, la evangelización y la promoción integral de los pueblos indígenas y afrocolombianos.
Sufrimiento y muerte
Los últimos nueve años de su vida los pasó postrada en una silla de ruedas, aquejada de una enfermedad muy dolorosa. Desde la enfermedad continuó dirigiendo la Congregación y escribiendo. Murió en Medellín el 21 de octubre de 1949, con setenta y cinco años. Su fama de santidad era ya, para entonces, ampliamente reconocida en Colombia.
Beatificación y canonización
Madre Laura fue declarada venerable en 1997. Fue beatificada el 25 de abril de 2004. El 12 de mayo de 2013 fue canonizada en Roma, convirtiéndose en la primera santa nacida en Colombia. La ceremonia congregó a miles de peregrinos colombianos y latinoamericanos. Su fiesta litúrgica se celebra el 21 de octubre, día de su muerte en Medellín.
Patronazgo
Santa Laura Montoya es reconocida como patrona del magisterio colombiano, patrona de los huérfanos y patrona de quienes sufren discriminación racial. Sus escritos espirituales —cientos de páginas de autobiografía, cartas, notas espirituales— la sitúan como una de las místicas del siglo XX. La Congregación por ella fundada mantiene más de 500 casas misionales en más de veinte países, dedicadas a la educación, evangelización y promoción de pueblos indígenas y afrodescendientes.
Culto y devoción
Los restos de la santa se conservan en la Casa Madre Laura Montoya, en el barrio de Belencito (Medellín), en la sede general de las Misioneras Lauritas. En Jericó, su pueblo natal, se conserva su casa natal como museo. Ambos lugares reciben peregrinaciones continuas a lo largo del año, con especial afluencia en la fiesta del 21 de octubre. En parroquias, colegios y comunidades religiosas de toda Colombia se celebra la fiesta con misa solemne y actos culturales.
Devoción hoy
Santa Laura Montoya es hoy uno de los rostros contemporáneos más luminosos del catolicismo colombiano. Su figura —maestra, misionera, mujer valiente— inspira una amplia lectura pastoral en clave social: valoración de los pueblos originarios, defensa de la dignidad indígena y afrocolombiana, promoción de la educación de los últimos, denuncia del racismo. Su nombre —Laura— es hoy uno de los más difundidos como nombre de bautismo en Colombia y en el resto de Latinoamérica.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se celebra su fiesta? El 21 de octubre, día de su muerte en Medellín en 1949.
¿Es la primera santa colombiana? Sí. Fue canonizada el 12 de mayo de 2013, convirtiéndose en la primera santa nacida en Colombia.
¿A qué dedicó su vida? A la educación y a la evangelización de los pueblos indígenas de Colombia y Venezuela. Fundó en 1914 la Congregación de Misioneras de María Inmaculada y Santa Catalina de Siena —las Lauritas—, dedicada a este trabajo, en un tiempo en que era inaudito que una mujer religiosa realizara esa tarea, y aún más que se hiciera con respeto por las culturas indígenas.
¿Dónde está enterrada? En la Casa Madre Laura Montoya, en el barrio de Belencito (Medellín), en la sede general de las Misioneras Lauritas.
¿Cuáles son sus escritos más importantes? Su *Autobiografía* —titulada por ella misma *Historia de las misericordias de Dios en un alma*—, sus *Cartas Misionales* y sus *Voces místicas de la naturaleza*. La obra escrita de Madre Laura la sitúa como una de las místicas cristianas del siglo XX.
¿De qué es patrona? Del magisterio colombiano, de los huérfanos y de quienes sufren discriminación racial. La Iglesia colombiana la reconoce como patrona de estas causas. Su figura es también referente pastoral para el trabajo con pueblos indígenas y afrodescendientes en el conjunto del continente.
Ilumina a Santa Laura Montoya
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