Virgen de la Macarena

Nuestra Señora de la Esperanza Macarena

Virgen de la Macarena
José Luiz Bernardes Ribeiro · Wikimedia Commons · CC BY-SA 3.0
SevillaArchidiócesis de SevillaFiesta · 18 de diciembre (Expectación de la Virgen) · Madrugada del Viernes Santo (estación de penitencia)

La advocación y su casa

La Esperanza Macarena es, para Sevilla y para buena parte del mundo cofrade, «la Reina». Es una imagen mariana de vestir, tallada en el siglo XVII, que se venera en la Basílica de Santa María de la Esperanza Macarena, en el barrio del mismo nombre, junto al arco y la muralla que dan entrada a la ciudad por el norte. Aunque su culto no lleva aparejado un patronazgo civil, la devoción popular la coloca de hecho como referente mariano número uno de la ciudad, con una expansión enorme por Andalucía, España y toda América hispana.

Historia y hermandad

La hermandad que da culto a la Macarena hunde sus raíces en 1595, cuando quedó fundada en el convento de San Basilio bajo la advocación de la Sentencia de Nuestro Señor Jesucristo y Nuestra Señora del Rosario. En 1624 realizó por primera vez, como corporación independiente, su estación de penitencia el Viernes Santo, y unos años después fijó ya su salida en la madrugada, la posición que conserva hasta hoy. A lo largo del siglo XVIII asumió el título mariano de Esperanza, y con él pasó a ser conocida en toda la ciudad. La sede canónica ha ido cambiando: convento de San Basilio, parroquia de San Gil y, tras el incendio de esta última en 1936, la actual Basílica, levantada expresamente para acogerla y consagrada en 1949.

La imagen

La talla es una escultura anónima del siglo XVII, atribuida a la escuela de Pedro Roldán y, con especial insistencia, a la mano de su hija Luisa Roldán, «La Roldana». Es una imagen de candelero, concebida para vestirse: cabeza, manos y busto tallados con extraordinaria delicadeza, cuerpo articulado con maniquí interno sobre el que se dispone la saya, el manto y las tocas.

El rostro de la Macarena es su rasgo más reconocible: mirada suavemente inclinada, cinco lágrimas de cristal sobre las mejillas y un sutil rictus de dolor contenido. En el pecho luce, engarzadas como pequeñas rosas —las «mariquillas»—, cinco esmeraldas que el torero Joselito el Gallo regaló a la Virgen, símbolo de las siete alegrías de María. Su ajuar de mantos, sayas, coronas y joyas es uno de los más ricos del mundo cofrade, con piezas donadas a lo largo de más de cuatrocientos años por devotos anónimos, toreros, casas de la nobleza y hermandades hermanas.

La Basílica

La Basílica de la Macarena es un templo del siglo XX, obra del arquitecto Aurelio Gómez Millán. Se levantó tras la destrucción de la antigua parroquia de San Gil durante los sucesos de 1936, y fue inaugurada en 1949, cuando la imagen quedó allí instalada de manera definitiva. Su interior de una sola nave gira por completo en torno al altar mayor, presidido por el gran retablo neobarroco tallado por Rafael Fernández del Toro, en el que la Macarena aparece bajo palio en camarín central. En el mismo templo se venera al Santísimo Cristo de la Sentencia y al Santísimo Cristo de la Salvación.

Madrugada del Viernes Santo

El momento cumbre del año es la salida de la hermandad en la Madrugada del Viernes Santo. Poco antes de la medianoche del Jueves, las puertas de la Basílica se abren para dejar paso al Cristo de la Sentencia; horas después, ya de madrugada, sale el palio de la Esperanza. Miles de nazarenos con túnica de ruán blanca, cíngulo y capa verde forman el cortejo. La imagen recorre el barrio, cruza el puente de la Barqueta, hace estación en la Catedral en la mañana del Viernes y regresa a la Basílica pasado el mediodía. La Alameda, la Campana, la calle Sierpes, la plaza de la Encarnación y el propio barrio de la Macarena viven horas de una intensidad emocional difícil de igualar en toda la Semana Santa española.

Devoción y reconocimiento

La Macarena no es sólo una imagen: es una identidad colectiva. Su devoción se extiende por Sevilla y desborda hacia toda Andalucía y América, con hermandades filiales y una presencia constante en la vida popular. La imagen ha recibido a lo largo de su historia numerosas distinciones. En 1964 fue coronada canónicamente en la plaza de España de Sevilla, en un acto multitudinario que marcó a la ciudad. En 2024 le fue concedida la Rosa de Oro, una de las más altas distinciones eclesiales, siendo la tercera imagen mariana de España en recibir esa condecoración.

Preguntas frecuentes

¿Por qué se llama «Macarena»? El nombre viene del barrio en el que se venera desde hace siglos, el barrio de la Macarena, al norte del casco histórico de Sevilla. La imagen recibió su advocación de Esperanza en el siglo XVIII y desde entonces se la conoce popularmente como Esperanza Macarena.

¿Cuándo se celebra su fiesta? La fiesta litúrgica es el 18 de diciembre, festividad de la Expectación de la Virgen. Pero para la ciudad, la gran «fiesta» de la Macarena es la Madrugada del Viernes Santo, con su estación de penitencia hasta la Catedral.

¿Quién talló la imagen? Es una obra anónima del siglo XVII, atribuida con fuerza al círculo del escultor Pedro Roldán y, muy especialmente, a su hija Luisa Roldán, «La Roldana». No hay documento que lo confirme con seguridad, pero es la hipótesis más aceptada.

¿Qué son las «mariquillas»? Las cinco esmeraldas engarzadas en forma de rosa que la Virgen luce sobre el pecho. Son un regalo del torero Joselito el Gallo y simbolizan las alegrías y dolores de María.

¿Dónde se venera? En la Basílica de Santa María de la Esperanza Macarena, junto al arco de la Macarena, en el barrio homónimo de Sevilla.

¿Es patrona de Sevilla? Formalmente, la patrona canónica de la Archidiócesis de Sevilla es la Virgen de los Reyes, cuya festividad se celebra el 15 de agosto. La Macarena no ostenta el patronazgo oficial, pero su devoción popular es tan intensa que muchas veces se la percibe, de hecho, como la imagen más querida de la ciudad.

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