Beato Miguel Agustín Pro

Beato Miguel Agustín Pro Juárez, SJ · Mártir Cristero

Beato Miguel Agustín Pro
Autor desconocido · Fotografía del 22 de noviembre de 1927 · Wikimedia Commons · Dominio Público
Guadalupe (Zacatecas)Arquidiócesis Primada de MéxicoFiesta · 23 de noviembre

Perfil y vida

José Ramón Miguel Agustín Pro Juárez —el padre Pro— fue un jesuita mexicano fusilado sin juicio el 23 de noviembre de 1927, en plena persecución religiosa de la Guerra Cristera, por ejercer clandestinamente su ministerio sacerdotal. Su muerte, difundida por fotógrafos oficiales del gobierno para escarmentar a los católicos, provocó justo el efecto contrario: se convirtió al instante en una de las figuras más queridas del catolicismo mexicano del siglo XX.

Nació el 13 de enero de 1891 en Guadalupe (Zacatecas), en una familia acomodada de once hermanos. Su padre era ingeniero de minas. De carácter alegre, ingenioso y bromista, Miguel destacó siempre por un humor luminoso que le acompañó incluso ante el pelotón de fusilamiento. Ingresó en el noviciado jesuita de El Llano (Michoacán) en 1911, con veinte años.

Estudios en el exilio

En 1914, con la Revolución Mexicana en marcha y el hostigamiento a las órdenes religiosas creciente, el noviciado jesuita fue clausurado y expulsado de México. Miguel siguió su formación en el exilio: primero en Los Gatos (California), después en Granada (Nicaragua), después en España, y finalmente en Enghien (Bélgica), donde completó sus estudios de filosofía y teología. Fue ordenado sacerdote el 30 de agosto de 1925 en Enghien, por el obispo Charles Albert Lecomte, obispo de Amiens.

Ministerio clandestino y martirio

Su salud, castigada por una úlcera crónica muy dolorosa, aconsejó a sus superiores enviarlo de vuelta a México. Entró clandestinamente en el país en junio de 1926. A las pocas semanas, el gobierno de Plutarco Elías Calles suprimió el culto público católico y cerró las iglesias. Ejercer como sacerdote era, desde ese momento, un delito grave.

Miguel Pro se convirtió en uno de los sacerdotes clandestinos más activos y creativos de la Ciudad de México. Estableció «estaciones» eucarísticas en casas particulares por diversas colonias, disfrazado de mendigo, mecánico, empleado o incluso agente de policía —según lo requería la ocasión—, y celebraba misa, distribuía sacramentos, escuchaba confesiones y llevaba comida a los pobres. Se movía entre catequesis nocturnas, retiros clandestinos y un intenso trabajo social con familias empobrecidas por la persecución.

En noviembre de 1927, tras un fallido atentado contra el general Álvaro Obregón —expresidente y candidato electo—, el padre Pro fue acusado falsamente de haber participado. Los autores materiales confesaron y le exculparon, pero el gobierno decidió, por razones políticas, hacer de él un escarmiento. Sin juicio, fue fusilado en el patio de la Comandancia General de Policía, el 23 de noviembre de 1927, junto con su hermano Humberto Pro, Luis Segura Vilchis y Juan Tirado Arias. Murió de pie, sin permitir que le vendaran los ojos, con un rosario en una mano y un crucifijo en la otra, los brazos extendidos en cruz, gritando *«¡Viva Cristo Rey!»*. Tenía 36 años.

El gobierno hizo fotografiar y filmar la ejecución para difundirla en la prensa. La imagen del padre Pro con los brazos abiertos, de pie ante el pelotón, se convirtió al instante en un icono. Más de treinta mil personas asistieron a su funeral, en un acto que fue casi una manifestación pública en plena persecución.

Beatificación

Miguel Agustín Pro fue beatificado el 25 de septiembre de 1988. Su causa de canonización, actualmente en trámite, cuenta con una devoción viva en México, en la Compañía de Jesús y en las comunidades cristeras. Su fiesta se celebra el 23 de noviembre, día del martirio.

Culto y devoción

Los restos del beato Miguel Pro se conservan en el Templo del Sagrado Corazón, en la Colonia San Rafael de la Ciudad de México, casa jesuita muy vinculada a la memoria del padre. Es lugar de peregrinación continua, con especial afluencia en la novena y en la fiesta del 23 de noviembre. Su rostro joven, de bigote y sonrisa ligera, aparece en oratorios de hogares, colegios jesuitas y parroquias mexicanas, y su figura ha sido asumida como referente de fe, de humor cristiano y de coherencia hasta el martirio.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo se celebra su fiesta? El 23 de noviembre, día de su martirio en la Ciudad de México en 1927.

¿Es santo o beato? Es beato. Fue beatificado el 25 de septiembre de 1988. Su causa de canonización está en trámite.

¿Cómo murió? Fusilado sin juicio en el patio de la Comandancia General de Policía de la Ciudad de México, el 23 de noviembre de 1927, tras haber sido falsamente acusado de participar en un atentado contra el general Álvaro Obregón. Murió de pie, con los brazos extendidos en cruz, gritando «¡Viva Cristo Rey!».

¿Qué es la Guerra Cristera? El conflicto armado y de persecución religiosa que enfrentó al gobierno mexicano y a la Iglesia católica entre 1926 y 1929, tras la aplicación estricta de la legislación anticlerical del gobierno de Plutarco Elías Calles.

¿Dónde están sus restos? En el Templo del Sagrado Corazón, en la Colonia San Rafael, en la Ciudad de México. Es una casa jesuita muy vinculada a la memoria del padre Pro.

¿Por qué es tan popular? Por la fuerza simbólica de su muerte —de pie, en cruz, gritando «¡Viva Cristo Rey!»—, por el humor luminoso y la creatividad pastoral que le acompañaron en su ministerio clandestino, y por el efecto contrario que provocó la difusión oficial de las fotografías de su fusilamiento, que le convirtió al instante en icono del catolicismo mexicano del siglo XX.

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