Virgen de Guadalupe

Nuestra Señora de Guadalupe · Santa María de Guadalupe · La Morenita del Tepeyac

Virgen de Guadalupe
Imagen original de 1531 · fotografía: Anagoria · Wikimedia Commons · Dominio Público
Ciudad de MéxicoArquidiócesis Primada de MéxicoFiesta · 12 de diciembre

La advocación y su casa

Nuestra Señora de Guadalupe es la advocación mariana más venerada del continente americano y patrona de México. Se venera en la Insigne y Nacional Basílica de Santa María de Guadalupe, en la Ciudad de México, al pie del cerro del Tepeyac, en el lugar donde la tradición sitúa las apariciones de 1531. La imagen —una figura entera de la Virgen joven, de rostro moreno, manto azul con estrellas doradas, túnica rosada, apoyada sobre una luna y sostenida por un ángel— está impresa sobre una tilma de fibra de agave que perteneció al indígena Juan Diego. Es, con diferencia, el santuario mariano más visitado del mundo: cada año recibe entre 20 y 25 millones de peregrinos.

Las apariciones del Tepeyac

El relato guadalupano se conserva en el *Nican Mopohua*, texto redactado hacia mediados del siglo XVI en lengua náhuatl. Según ese relato, entre los días 9 y 12 de diciembre de 1531 —apenas diez años después de la caída de Tenochtitlán—, la Virgen María se apareció cuatro veces al indígena macehual Juan Diego Cuauhtlatoatzin en el cerro del Tepeyac, al norte de la Ciudad de México. Le habló en náhuatl, se presentó como la Madre del Dios verdadero por quien se vive, y le pidió que en aquel lugar se levantara un templo donde escuchar el llanto de sus hijos.

Juan Diego llevó el mensaje al obispo fray Juan de Zumárraga, que le pidió una señal. En la última aparición, el 12 de diciembre, la Virgen indicó a Juan Diego que subiera al cerro y recogiera unas flores. Encontró rosas frescas de Castilla en un lugar y una estación imposible. Las envolvió en su tilma y las llevó al obispo. Al desplegar la tilma ante fray Juan de Zumárraga cayeron las rosas al suelo y sobre la tilma quedó impresa la imagen de la Virgen. Aquella misma tilma es la que se conserva y se venera en la Basílica desde entonces.

La imagen

La imagen mide poco más de 1,70 metros de altura y está fijada sobre una tela burda de fibra de agave —ayate—, un material que, por su propia composición, no suele resistir sin descomposición ni siquiera unas décadas. Representa a una mujer joven, de piel morena y expresión maternal, vestida con túnica rosa bordada en oro y manto azul verdoso con estrellas doradas. Apoya el pie sobre una media luna y es sostenida por un ángel con las alas desplegadas. La imagen incluye numerosos símbolos precolombinos legibles para los pueblos nahuas del siglo XVI —el color azul reservado a la divinidad, las estrellas del manto, la flor de jazmín sobre el vientre (símbolo del centro del universo), el sol y la luna— y ha sido leída como una síntesis extraordinaria entre la simbología indígena y la iconografía cristiana europea.

La Basílica y el santuario

Sobre el emplazamiento de las apariciones se sucedieron varios templos. La primera ermita se levantó pocas semanas después de las apariciones. En 1709 se consagró la llamada Colegiata o Basílica Vieja, un templo barroco que sigue en pie. La Basílica actual —llamada Nueva Basílica de Guadalupe—, un gran edificio circular con capacidad para más de 10.000 personas, fue proyectada por el arquitecto Pedro Ramírez Vázquez e inaugurada en 1976. En su interior, tras el altar mayor y detrás de un cristal blindado, se venera la tilma original. Los peregrinos acceden a ella por unas cintas transportadoras dispuestas debajo del altar. En torno al santuario se organizan otros edificios: la Capilla del Cerrito, la Capilla del Pocito, el antiguo camarín y varios museos.

Patronazgos

La Virgen de Guadalupe fue proclamada patrona de México y de la Ciudad de México ya en el siglo XVIII. En 1737 fue proclamada Patrona de la Ciudad de México, y en 1746, Patrona de toda la Nueva España. En 1910 recibió el título oficial de Patrona de América Latina y en 1945 el de Emperatriz de las Américas. En 1999 fue proclamada Patrona de todo el Continente Americano. San Juan Diego Cuauhtlatoatzin, el indígena a quien se apareció la Virgen, fue canonizado en 2002 y su fiesta se celebra el 9 de diciembre.

Es también, para México, mucho más que una advocación religiosa: es una identidad. Su imagen ha estado presente en momentos decisivos de la historia del país, desde el estandarte con que Miguel Hidalgo inició en 1810 la guerra de Independencia hasta las multitudinarias peregrinaciones actuales.

La fiesta del 12 de diciembre

El 12 de diciembre es una de las fechas más importantes del calendario mexicano. Millones de peregrinos llegan al Tepeyac desde todos los rincones del país y desde el resto del continente. La celebración comienza la noche del 11 con la solemne velada al pie del santuario, con Mañanitas cantadas a la Virgen a partir de la medianoche por mariachis, coros y por los grandes artistas mexicanos. Al amanecer del 12 se celebra la primera misa solemne, seguida por una larga cadena de eucaristías y procesiones a lo largo del día. En todo México, en las parroquias, escuelas, plazas y hogares, la festividad se vive con altares, cantos, danzas de matachines y ofrendas florales. Es también fiesta grande en todas las diócesis latinoamericanas y en las comunidades mexicanas del extranjero.

Devoción hoy

Pocos santuarios cristianos han crecido tanto en devoción durante los últimos cinco siglos como el de Guadalupe. Su imagen preside oratorios, hogares, escuelas, hospitales, cuarteles y espacios públicos en todo México y en amplísimas zonas de América Latina y de la comunidad latina en Estados Unidos. Su nombre —Guadalupe, Lupe, Lupita— es uno de los más difundidos entre las mujeres mexicanas. Y su figura sigue siendo, siglo tras siglo, síntesis viva de la fe católica y de la identidad de los pueblos indígenas y mestizos del continente.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo se celebra la fiesta? El 12 de diciembre, festividad de Nuestra Señora de Guadalupe y día grande del calendario mexicano.

¿Qué es el Tepeyac? El cerro al norte de la Ciudad de México donde la tradición sitúa las apariciones de la Virgen a Juan Diego, entre el 9 y el 12 de diciembre de 1531. Sobre el emplazamiento se levanta hoy el gran santuario nacional de Guadalupe.

¿Qué es la tilma? Una capa de fibra de agave —ayate— que llevaban los indígenas macehuales del siglo XVI. La tilma que perteneció a Juan Diego conserva, según la tradición, la imagen milagrosa de la Virgen impresa en su tejido, y se venera desde 1531 en el santuario.

¿Quién fue Juan Diego? Un indígena chichimeca nacido hacia 1474, bautizado con el nombre cristiano de Juan Diego Cuauhtlatoatzin. Según la tradición guadalupana, fue el destinatario de las apariciones de la Virgen en el Tepeyac. Fue canonizado en 2002 y su fiesta se celebra el 9 de diciembre.

¿Es la misma Virgen que la de Extremadura? El nombre «Guadalupe» procede de la advocación mariana de Guadalupe de Extremadura, muy querida por los primeros evangelizadores llegados a México. Aquella advocación europea es una talla románica medieval; la Guadalupe mexicana es la imagen impresa en la tilma de Juan Diego tras las apariciones del Tepeyac. Ambas devociones tienen historias distintas, aunque comparten nombre.

¿Cuál es la relación entre Guadalupe y la identidad mexicana? Guadalupe ha sido, desde el siglo XVI, elemento clave de la identidad religiosa y cultural de México. Miguel Hidalgo enarboló su estandarte en 1810 al iniciar la guerra de Independencia; Emiliano Zapata la incluyó en sus banderas revolucionarias; y hoy sigue siendo una figura religiosa, cultural y popular reconocida por millones de mexicanos, creyentes y no creyentes.

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