Virgen de Ocotlán

Nuestra Señora de Ocotlán

Virgen de Ocotlán
Enrique López-Tamayo Biosca · Wikimedia Commons · CC BY 2.0
TlaxcalaDiócesis de TlaxcalaFiesta · Tercer lunes de mayo (Bajada de la Virgen) · 15 de agosto (Asunción)

La advocación y su casa

Nuestra Señora de Ocotlán es una de las advocaciones marianas más antiguas y veneradas del centro de México. Se venera en la Basílica de Ocotlán, un imponente santuario churrigueresco del siglo XVIII situado sobre un cerro que domina la ciudad de Tlaxcala, capital del estado del mismo nombre. La imagen es una talla de pino policromada y dorada de 148 centímetros de altura, del siglo XVI, que representa a la Virgen María de pie, con las manos juntas, en actitud de oración.

Origen y tradición

La devoción tiene su origen en 1541, apenas veinte años después de la caída de Tenochtitlán. Según la tradición recogida por la crónica franciscana, en una tarde cercana a la primavera de aquel año, un indígena tlaxcalteca llamado Juan Diego Bernardino atravesaba un bosque de ocotes en las afueras de la ciudad, llevando agua para los enfermos de su pueblo, azotado por una terrible epidemia. La Virgen se le apareció y le preguntó adónde iba. Al oír la respuesta, le prometió una nueva agua que apagaría el contagio y le indicó una fuente milagrosa próxima. Le pidió también que avisara a los franciscanos y que subieran al bosque a buscar su imagen.

Al día siguiente, los frailes franciscanos del cercano convento de Tlaxcala acudieron al lugar. Encontraron un gran ocote —el pino característico del paisaje tlaxcalteca— que ardía sin consumirse. Al abrir el tronco, hallaron en su interior una talla de la Virgen María. La escultura fue trasladada a la ermita de San Lorenzo y allí se le empezó a rendir culto. El nombre *Ocotlán* procede precisamente del náhuatl *ocotl* (pino) *tlan* (lugar), en recuerdo del pino ardiente donde apareció la imagen.

La imagen

La talla es una escultura en madera policromada y dorada, de pie, con las manos juntas en actitud orante. Sus proporciones son de tamaño natural. Estudios técnicos del siglo XVIII y de tiempos más recientes coinciden en fecharla en el siglo XVI y en subrayar su factura de escuela hispano-indígena, con rasgos que combinan la iconografía cristiana europea con la sensibilidad de los artesanos tlaxcaltecas. Se muestra al fiel revestida con manto y corona, sobre un espectacular camarín barroco tras el altar mayor.

La Basílica y el camarín

La Basílica actual es una de las cimas del barroco novohispano. Fue construida entre 1670 y 1760, con la portada y las dos torres —revestidas de argamasa blanca esculpida sobre fondo de ladrillo rojo— entre los rasgos más reconocibles del santuario. El interior sorprende por su Camarín de la Virgen, obra maestra del ensamblador y tallista tlaxcalteca Francisco Miguel Tlayoltehuanitzin, un espacio octogonal completamente cubierto de tallas doradas, esculturas y pinturas al fresco, considerado uno de los conjuntos escultóricos más deslumbrantes del barroco americano.

Patronazgo y reconocimientos

En 1764 quedó reconocido oficialmente el patronazgo de Nuestra Señora de Ocotlán sobre las ciudades y diócesis de Tlaxcala y Puebla. En 1906 el santuario fue elevado a colegiata, y en 1954 recibió la dignidad de Basílica Menor. En 1909 fue coronada canónicamente en un acto multitudinario en la propia Tlaxcala. La memoria de la fuente donde la Virgen prometió a Juan Diego Bernardino el agua curativa se conserva en el llamado Pocito de Agua Santa, en la ladera del cerro, donde los peregrinos beben y llenan sus recipientes.

La Bajada de la Virgen

La gran fiesta popular es la *Bajada de la Virgen*, celebrada el tercer lunes de mayo. Aquel día, la imagen desciende en procesión desde su santuario en la cima del cerro hasta el centro de la ciudad de Tlaxcala, para visitar durante varios meses las distintas parroquias de la ciudad y de los pueblos vecinos. La procesión reúne a decenas de miles de peregrinos, con danzas tradicionales de matachines, arcos florales, música y bandas. En agosto, la Virgen regresa a su santuario en la llamada *Subida*.

Devoción hoy

Nuestra Señora de Ocotlán es hoy uno de los ejes espirituales del oriente de México. Su Basílica recibe peregrinaciones continuas durante todo el año, especialmente en la época de la Bajada, en agosto y en las principales fiestas marianas. Junto con la Virgen de Guadalupe, es una de las advocaciones marianas más queridas de México, con presencia también en las comunidades mexicanas de Estados Unidos.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo se celebra la fiesta principal? La Bajada de la Virgen se celebra el tercer lunes de mayo, con la procesión de la imagen desde el santuario hasta el centro de Tlaxcala. La fiesta litúrgica principal es el 15 de agosto, festividad de la Asunción.

¿Qué significa «Ocotlán»? El nombre procede del náhuatl *ocotl* (pino) y *tlan* (lugar): «lugar de pinos». Recuerda el bosque de ocotes en el que la tradición sitúa la aparición de la Virgen a Juan Diego Bernardino en 1541.

¿Es histórica la aparición? La tradición del hallazgo de la imagen y de la aparición a Juan Diego Bernardino está recogida por las crónicas franciscanas de la evangelización de Tlaxcala en el siglo XVI. La devoción es continua desde entonces y el patronazgo eclesial oficial se estableció en 1764.

¿Dónde está la Basílica? En una elevación al oriente de la ciudad de Tlaxcala, capital del estado mexicano de Tlaxcala. Se accede al santuario por una avenida arbolada y por unas escalinatas que suben desde el pie del cerro.

¿Qué es el Camarín de la Virgen? Un espacio octogonal barroco situado tras el altar mayor de la Basílica, obra del tallista tlaxcalteca Francisco Miguel Tlayoltehuanitzin, completamente cubierto de tallas doradas, esculturas y pinturas al fresco. Está considerado como uno de los conjuntos escultóricos más deslumbrantes del barroco americano.

¿De quién es patrona? De las ciudades y diócesis de Tlaxcala y de Puebla. Es una de las advocaciones marianas centrales del oriente de México.

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