Cristo Blanco de Cusco

Cristo Blanco de Pukamoqo · Monumento del Cristo Blanco de Cusco · Signo de la Amistad interreligiosa

Cristo Blanco de Cusco
Pierre André Leclercq · 17 noviembre 2011 · Wikimedia Commons · CC BY-SA 4.0
CuscoArquidiócesis del CuscoFiesta · Solemnidad de Jesucristo Rey del Universo (último domingo del año litúrgico); fiesta popular anual el 24 de septiembre (aniversario de la inauguración en 1945)

Sobre el cerro Pukamoqo, junto a la fortaleza inca de Sacsayhuamán, se levanta el Cristo Blanco: una estatua de 8 metros de altura, en concreto blanco, con los brazos abiertos hacia la Ciudad Imperial del Cusco. Es uno de los signos devocionales más queridos y reconocibles de la ciudad y punto de peregrinación urbana ininterrumpido desde su inauguración.

Historia

El monumento fue donado en 1945 por la colonia árabe-palestina cristiana residente en el Cusco, como signo de gratitud al pueblo cuzqueño que los había acogido como refugiados tras los desplazamientos de la primera mitad del siglo XX en Tierra Santa. La inauguración se celebró el 24 de septiembre de 1945.

La ubicación fue cuidadosamente elegida: el cerro Pukamoqo domina la ciudad y permite que la estatua sea visible desde prácticamente cualquier punto del centro histórico. La orientación mira hacia el sur, extendiendo simbólicamente su bendición sobre el valle sagrado del Watanay.

Devoción y significado

- El monumento se ha convertido en meta habitual de fieles y peregrinos, especialmente durante la Solemnidad de Jesucristo Rey del Universo. - Es también símbolo de la hermandad interreligiosa e intercultural: recuerda que la fe cristiana en el Cusco tiene una expresión no solo indígena y española, sino también árabe-cristiana. - La estatua es iluminada por las noches y, junto con Sacsayhuamán, define la silueta del cerro que preside la ciudad.

Patronazgo

- Signo devocional principal de la ciudad del Cusco. - Expresión monumental del patronazgo de Cristo Rey sobre la Arquidiócesis del Cusco.

Oración breve

Cristo Blanco del Cusco, que desde el Pukamoqo abres tus brazos sobre la Ciudad Imperial y la bendices sin cesar, guarda a los cuzqueños y a cuantos peregrinan por estas tierras andinas; reina siempre sobre nosotros con tu paz. Amén.

Ilumina a Cristo Blanco de Cusco

Enciende una luz durante cinco minutos. La estampa se ilumina como una vela mientras dura tu ofrenda.