27 de diciembre · Fiesta

San Juan, apóstol y evangelista

«El discípulo amado» · autor del cuarto evangelio y del Apocalipsis

Vida

Juan era hijo del pescador Zebedeo, dueño de una barca próspera en las orillas del mar de Galilea, y de Salomé, mujer piadosa y activa entre las seguidoras de Jesús. Hermano menor de Santiago el Mayor, había sido discípulo de Juan Bautista antes de ser llamado por Jesús a orillas del lago, quizás con el otro discípulo anónimo que Juan mismo prefiere no nombrar en el capítulo primero de su evangelio.

Entre los Doce formó parte del círculo íntimo del Señor. Con Pedro y su hermano Santiago presenció la resurrección de la hija de Jairo, la Transfiguración del Señor en el Tabor y la agonía de Getsemaní. En la Última Cena reclinó la cabeza sobre el pecho del Maestro (Juan 13, 23), y del cuarto evangelio proceden las cuatro escenas en que se le llama «el discípulo a quien Jesús amaba». Estuvo al pie de la cruz, único de los apóstoles, y recibió allí de labios del Crucificado el encargo que cambiaría su vida: «he ahí a tu madre» (Juan 19, 27); desde aquella hora la Virgen quedó encomendada a él.

En la mañana de Pascua corrió al sepulcro con Pedro y, al ver las vendas y el sudario cuidadosamente doblado, «vio y creyó». Estuvo entre los primeros en reconocer al Resucitado en la orilla del lago tras la pesca milagrosa (Juan 21).

Éfeso, Patmos y los escritos

Después de un primer ministerio en Jerusalén junto a Pedro —los Hechos de los Apóstoles los presentan juntos ante el Sanedrín y en la misión a Samaria (Hechos 3-4 y 8)—, la tradición conservada por Papías y Ireneo en el siglo II sitúa a Juan al frente de las iglesias de Asia Menor, con residencia estable en Éfeso. Bajo el emperador Domiciano, en torno al año 95, fue desterrado a la pequeña isla de Patmos, en el Egeo, donde recibió las visiones del Apocalipsis. A la muerte del emperador regresó a Éfeso y allí vivió hasta una edad muy avanzada.

La tradición unánime desde el siglo II le atribuye la autoría del cuarto evangelio, de las tres cartas que llevan su nombre y del Apocalipsis, aunque la crítica moderna ha planteado hipótesis matizadas sobre la génesis literaria de estos textos. Sus obras marcan una teología profundamente cristológica y contemplativa: el prólogo del evangelio, con el himno del Verbo, es una de las cimas de la literatura cristiana.

Muerte y culto

Murió en Éfeso, alrededor del año 100, siendo el único de los apóstoles que no derramó su sangre por Cristo. Tertuliano recoge, sin embargo, una tradición romana según la cual habría sido sometido cerca de la puerta latina de Roma a un intento de martirio en aceite hirviendo del que salió incólume; el santuario romano de San Juan ante Portam Latinam conserva la memoria de aquel episodio.

La liturgia romana celebra su fiesta el 27 de diciembre, tercer día del octavario de Navidad. Su iconografía tradicional lo representa junto al águila, uno de los cuatro vivientes de Ezequiel y del Apocalipsis, asignado a él por la altura teológica del prólogo joánico. Es patrono de los teólogos, de los escritores, de los editores, y titular, junto con Juan Bautista, de la propia catedral papal de San Juan de Letrán en Roma.

Fuentes de dominio público

  • The Catholic Encyclopedia. Nueva York: Robert Appleton Company, 1913. Dominio público.
  • La Santa Biblia. Versión Reina-Valera 1909. Dominio público.

Ficha redactada en prosa original a partir de hechos históricos verificados en fuentes de dominio público. CristoVideoHub no reproduce texto protegido por derechos vigentes.