NI UNA SOLA SE LE ESCAPÓ | @SoyLuzViva

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La voz es la de tu propio móvil u ordenador. Mientras suena, se va iluminando lo que estás oyendo.

Cada lágrima que lloraste en silencio, Dios ya la había contado.
No se perdió ninguna. Nunca se pierde ninguna.

«Tú llevas la cuenta de mis lágrimas»

Salmos 56:8

No estuviste sola en tu dolor. Él estaba sosteniendo tu corazón.
Si hoy sientes que cargas un dolor que nadie ve, no es casualidad que estés viendo esto.