3 de diciembre · Memoria · patrono universal de las misiones
San Francisco Javier
Jesuita navarro · apóstol de la India, Malaca, las Molucas y el Japón
Vida
Francisco de Jaso y Azpilicueta nació el 7 de abril de 1506 en el castillo de Javier, en el sudeste de Navarra, hijo menor del doctor Juan de Jaso, presidente del Consejo del reino, y de María de Azpilicueta, señora de los castillos de Javier y Azpilcueta. Su infancia estuvo marcada por la guerra de conquista de Navarra por la Corona de Castilla; la familia Jaso, fiel al bando navarro, vio derribado el castillo familiar en represalia el año 1516, cuando Francisco tenía diez años. Aquel derrumbe interior y exterior conformó desde muy niño a un joven serio y ambicioso.
En 1525, con diecinueve años, marchó a la Universidad de París, entonces la más prestigiosa de Europa. En el colegio de Santa Bárbara compartió habitación con otros dos estudiantes que cambiarían su vida: Pedro Fabro, humilde saboyano, e Íñigo de Loyola, ex soldado vasco. La influencia paciente y firme de Íñigo lo llevó, tras varios años de resistencia, a hacer los Ejercicios Espirituales en 1533 y a orientar toda su vida a Cristo. El 15 de agosto de 1534, en la capilla de Montmartre, hizo con los primeros compañeros los votos que dieron origen a la Compañía de Jesús. Fue ordenado sacerdote el 24 de junio de 1537 en Venecia.
La misión de Oriente
En 1540 el rey Juan III de Portugal pidió al papa misioneros para las nuevas rutas de Oriente. Ignacio, ya general de la recién aprobada Compañía, designó a Javier. El 7 de abril de 1541, día en que cumplía treinta y cinco años, embarcó en Lisboa; llegó a Goa, en la India portuguesa, el 6 de mayo de 1542, tras trece meses de travesía. Durante los siguientes cinco años recorrió incansablemente Goa, la costa de la Pescadería en el sur del subcontinente, Malaca —hoy Malasia— y las Molucas, aprendiendo los rudimentos de las lenguas locales, componiendo catecismos sencillos y bautizando a decenas de miles.
En agosto de 1549 llegó a Kagoshima, en el sur del Japón. Fue el primer misionero cristiano en aquel archipiélago. Fundó pequeñas comunidades en Kagoshima, Yamaguchi, Hirado y Bungo, después de aprender los códigos culturales de los daimyōs samuráis y de contrastarse ante los bonzos budistas en debates memorables. La experiencia japonesa lo convenció, sin embargo, de que la clave estratégica de la evangelización del Extremo Oriente estaba en China, culturalmente hegemónica en toda la región. Regresó a la India en 1551 para preparar aquella nueva empresa.
Sancián · muerte a las puertas de China
En 1552, después de haber sido nombrado provincial de Oriente, embarcó rumbo a China. Solo pudo llegar a la islita de Sancián, frente a la desembocadura del río Perla y a la vista del continente chino, cuya entrada las autoridades del imperio Ming prohibían a los extranjeros. Allí, entre febrero y noviembre, buscó infructuosamente el modo de ser conducido a Cantón. Murió en aquella isla el 3 de diciembre de 1552, con cuarenta y seis años, agotado por las fiebres y solo, atendido por un joven chino cristiano. Su cuerpo fue trasladado a Goa, donde reposa en la basílica del Bom Jesus; su brazo derecho, con el que había bautizado a miles, se venera en la iglesia del Gesù de Roma, casa madre de la Compañía.
Fue beatificado por Paulo V en 1619 y canonizado por Gregorio XV el 12 de marzo de 1622, junto con san Ignacio de Loyola, santa Teresa de Ávila, san Isidro Labrador y san Felipe Neri. San Pío X lo proclamó en 1904 patrono universal de las misiones —título después compartido con santa Teresita del Niño Jesús—. La liturgia romana lo celebra el 3 de diciembre. Es patrono de Navarra y de las misiones católicas en el mundo entero.
Fuentes de dominio público
- The Catholic Encyclopedia. Nueva York: Robert Appleton Company, 1913. Dominio público.
- La Santa Biblia. Versión Reina-Valera 1909. Dominio público.
Ficha redactada en prosa original a partir de hechos históricos verificados en fuentes de dominio público. CristoVideoHub no reproduce texto protegido por derechos vigentes.