Los crucificaron a los veintiséis en una colina de Nagasaki, y desde la cruz siguieron predicando. San Pablo Miki y compañeros se celebran el 6 de febrero.
Qué pasó
El 5 de febrero de 1597, en Nagasaki, fueron ejecutados veintiséis cristianos: seis franciscanos europeos, tres jesuitas japoneses y diecisiete laicos japoneses, entre ellos tres niños. Los habían hecho caminar cientos de kilómetros desde Kioto en pleno invierno, cortándoles antes parte de una oreja, para que sirviera de escarmiento por el camino.
Pablo Miki, nacido hacia 1564 en el seno de una familia noble japonesa, era jesuita y predicador conocido. Tenía unos treinta y tres años.
Por qué se les recuerda
Porque son los protomártires de Japón: los primeros de una persecución que duraría más de dos siglos y que estuvo a punto de borrar el cristianismo del país. No lo consiguió: cuando en el siglo XIX se reabrió Japón, aparecieron comunidades enteras de cristianos ocultos que habían mantenido la fe sin sacerdotes durante doscientos cincuenta años.
Fueron canonizados en 1862.
Hay un detalle que se repite en los relatos y que impresiona: Pablo Miki predicó desde la cruz, y dijo que perdonaba a quienes lo mataban.
Un lazo con España
Entre los seis franciscanos había españoles y mexicanos, llegados desde Filipinas, que entonces formaba parte de la Corona española. Uno de ellos, san Felipe de Jesús, es el primer santo mexicano.
Otros santos de este día
Santa Dorotea de Cesarea, virgen y mártir; san Amando de Maastricht, obispo; santa Revocata; beato Alfonso María Fusco
Nota honesta: fueron ejecutados el 5 de febrero, pero su fiesta está el 6 porque el 5 estaba ocupado por santa Águeda. Nagasaki, donde murieron, es la misma ciudad sobre la que se lanzó la bomba atómica en 1945: la coincidencia es real y sobrecogedora, pero es coincidencia, y no conviene construir sobre ella significados que nadie puede demostrar.
Fuentes consultadas Pablo Miki · Wikipedia, Wikidata · Licencias libres (CC0 y CC BY-SA).