28 de agosto · Memoria
San Agustín de Hipona
Obispo · Doctor de la Iglesia · maestro de la teología occidental
Vida
Aurelio Agustín nació el 13 de noviembre del año 354 en Tagaste, en la actual Argelia, hijo de Santa Mónica y del pagano Patricio, funcionario municipal. Su madre lo educó en la fe cristiana desde niño, aunque, siguiendo la costumbre de la época, aplazó el bautismo. Muy dotado para las letras, estudió gramática en Madaura y retórica en Cartago, donde con dieciocho años quedó marcado por la lectura del Hortensius de Cicerón, que despertó en él el deseo de la sabiduría.
La juventud de Agustín fue apasionada y turbulenta. Vivió durante muchos años con una mujer con quien tuvo un hijo, Adeodato. Buscando respuestas religiosas se adhirió durante nueve años al maniqueísmo, sistema gnóstico que prometía respuestas fáciles a los problemas del mal y del cuerpo. La insatisfacción intelectual lo llevó a Roma, en el año 383, y de allí a Milán, donde obtuvo una cátedra imperial de retórica en 384.
Conversión y ministerio
En Milán se encontró con san Ambrosio, cuya predicación sobre los libros del Antiguo Testamento, interpretados a la luz de Cristo, abrió su inteligencia. La lectura de las cartas de san Pablo hizo el resto. Un mediodía del verano del año 386, en un jardín de la ciudad, mientras luchaba interiormente por dar el paso definitivo, oyó la voz de un niño que en la casa vecina repetía «toma y lee, toma y lee». Abrió al azar la Biblia y sus ojos se posaron en un pasaje de la carta a los Romanos: «no en glotonerías y embriagueces… mas vestíos del Señor Jesucristo» (Romanos 13, 13-14). Aquella escena, narrada en el libro octavo de las Confesiones, marcó el momento exacto de su vuelta a Cristo. Fue bautizado por san Ambrosio en la Vigilia Pascual del 387, junto a su hijo Adeodato y a su amigo Alipio.
De regreso a África tras la muerte de su madre en Ostia, fundó en Tagaste una comunidad de estudio y oración. En 391, en un viaje a Hipona Regia, fue casi obligado por el pueblo a recibir la ordenación sacerdotal. Cinco años más tarde fue consagrado obispo de aquella ciudad, cargo que ocuparía durante treinta y cuatro años.
Doctor de la Iglesia
Como pastor, teólogo y polemista, dejó una huella imborrable en la Iglesia occidental. Combatió con la palabra y con la pluma los errores de los maniqueos, de los donatistas y de los pelagianos. Su obra escrita es inmensa: las Confesiones, autobiografía espiritual redactada hacia el año 400 en forma de plegaria; el De Trinitate, cumbre de la teología trinitaria latina; la Ciudad de Dios, respuesta al desconcierto que causó el saqueo de Roma por Alarico en 410; el De doctrina christiana, primer manual de exégesis y predicación; los grandes Comentarios a los Salmos; y más de quinientos sermones y cartas.
Muerte y culto
Murió en Hipona el 28 de agosto de 430, mientras los vándalos asediaban la ciudad. Sus restos, salvados por sus fieles, cruzaron el Mediterráneo hasta Cerdeña y llegaron finalmente a Pavía por iniciativa del rey lombardo Liutprando, en el siglo VIII; allí reposan en la basílica de San Pedro in Ciel d'Oro. La liturgia romana lo celebra el 28 de agosto, día siguiente a la memoria de su madre, Santa Mónica. Es uno de los cuatro doctores latinos originales y maestro perenne de la vida interior y del pensamiento cristiano.
Fuentes de dominio público
- The Catholic Encyclopedia. Nueva York: Robert Appleton Company, 1913. Dominio público.
- San Agustín, Confesiones, Ciudad de Dios, De Trinitate. Dominio público.
- La Santa Biblia. Versión Reina-Valera 1909. Dominio público.
Ficha redactada en prosa original a partir de hechos históricos verificados en fuentes de dominio público. CristoVideoHub no reproduce texto protegido por derechos vigentes.