13 de septiembre · Memoria
San Juan Crisóstomo
Boca de oro · obispo de Constantinopla · Doctor de la Iglesia
Vida
Juan nació hacia el año 347 en Antioquía de Siria, una de las tres capitales culturales del oriente romano. Su padre, Segundo, oficial imperial, murió pronto; su madre, Antusa, viuda con veinte años, renunció a nuevas nupcias y consagró su vida a la educación de su hijo. Juan estudió retórica bajo el gran maestro pagano Libanio, que se dolería de no haber podido conservarlo como sucesor «si los cristianos no lo hubieran arrebatado», y teología con Diodoro de Tarso. Fue bautizado hacia el año 368 por el obispo Melecio.
Buscando una vida más entregada, se retiró seis años a los montes de Antioquía, donde practicó una ascesis extrema que le quebrantó la salud. De regreso a la ciudad fue ordenado diácono en 381 y presbítero en 386 por el obispo Flaviano. Durante doce años predicó cada domingo y cada fiesta en la gran catedral antioquena. Sus homilías sobre el Génesis, los Salmos, los evangelios y sobre todo las cartas de san Pablo se conservan y son de las cimas de la predicación cristiana antigua. El fervor y la elegancia de su palabra le valieron pronto el sobrenombre griego de Crisóstomos: «Boca de oro».
Constantinopla y el exilio
El 26 de febrero del año 398, contra su voluntad, fue consagrado arzobispo de Constantinopla. En cinco años de gobierno reformó el clero, vendió los tesoros suntuosos de la sede para socorrer a los pobres, denunció con libertad la corrupción de la corte y los excesos de la nobleza. Se ganó así la enemistad de la emperatriz Eudoxia y del patriarca Teófilo de Alejandría, que promovió contra él el llamado Sínodo de la Encina, celebrado en un suburbio de Constantinopla en el año 403. Depuesto y desterrado, la voz popular exigió su regreso, secundada por un terremoto que se interpretó como signo. Pero al año siguiente un nuevo enfrentamiento lo empujó a un exilio definitivo, primero a Cucusus en Armenia y después a Pityus, en la costa oriental del Mar Negro.
Nunca llegó al segundo destino. Agotado por la marcha forzada, murió en Comana del Ponto el 14 de septiembre del año 407. Sus últimas palabras, conservadas por los cronistas antiguos, fueron: «gloria a Dios por todo». En 438, el emperador Teodosio II hizo trasladar su cuerpo a Constantinopla, donde fue recibido con solemnidad reparadora.
Legado
Juan Crisóstomo es uno de los cuatro grandes doctores orientales, y con san Basilio y san Gregorio Nacianceno forma la tríada de los llamados «Tres Jerarcas» en la Iglesia bizantina. Su nombre está unido a la liturgia eucarística oriental más difundida (la Divina Liturgia de San Juan Crisóstomo), aunque la composición actual es posterior a él. Escribió el célebre tratado De sacerdotio sobre la dignidad del ministro sagrado. La liturgia romana lo celebra el 13 de septiembre, víspera del aniversario de su muerte, cuando en Oriente se conmemora la Exaltación de la Cruz.
Fuentes de dominio público
- The Catholic Encyclopedia. Nueva York: Robert Appleton Company, 1913. Dominio público.
- La Santa Biblia. Versión Reina-Valera 1909. Dominio público.
Ficha redactada en prosa original a partir de hechos históricos verificados en fuentes de dominio público. CristoVideoHub no reproduce texto protegido por derechos vigentes.