29 de julio · Memoria
Santa Marta, San Lázaro y Santa María de Betania
Los tres hermanos amigos de Jesús
La familia de Betania
Marta, María y Lázaro vivían juntos en la pequeña aldea de Betania, a poco más de tres kilómetros de Jerusalén, en la falda oriental del monte de los Olivos. Los evangelios los presentan como amigos íntimos de Jesús, que los visitaba cada vez que subía a la ciudad santa y encontraba en su casa hospedaje, descanso y afecto sincero.
El evangelio de Lucas ofrece el retrato más célebre de las dos hermanas. Cuando Jesús llega a su casa, Marta se afana en el servicio, mientras María se sienta a sus pies para escuchar la palabra. Ante la queja de Marta, Jesús responde con una frase que ha guiado siempre la tradición espiritual cristiana: «María ha escogido la mejor parte, la cual no le será quitada» (Lucas 10, 42). No es un reproche a la actividad, sino la afirmación de que toda vocación cristiana ha de brotar del encuentro con la palabra del Señor.
El signo de Lázaro y la fe de Marta
El evangelio de Juan narra en el capítulo 11 el episodio que dio a esta familia su lugar único en la memoria cristiana. Lázaro había caído gravemente enfermo y las hermanas mandaron aviso al Señor. Cuando Jesús llegó, hacía ya cuatro días que su amigo estaba en el sepulcro. En el diálogo con Marta, antes de acercarse a la tumba, el Señor se revela con las palabras «Yo soy la resurrección y la vida», y ella responde con una profesión de fe que la coloca a la altura de Pedro: «Sí, Señor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que había de venir al mundo» (Juan 11, 27). A continuación, Jesús ordena quitar la piedra y llama a Lázaro fuera del sepulcro. Poco antes de la Pasión, María de Betania unge los pies del Maestro con un perfume de nardo puro de gran valor y los enjuga con sus cabellos (Juan 12, 1-8), gesto que Jesús acepta como anuncio de su sepultura.
Tradición y culto
Los evangelios no vuelven a mencionar a los tres hermanos después de la Pasión. La tradición latina medieval, sobre todo desde el siglo XI, recogió una leyenda provenzal según la cual habrían llegado por mar hasta las costas del sur de Francia y evangelizado aquellas tierras: Lázaro como primer obispo de Marsella, María Magdalena —identificada entonces con María de Betania— retirada en la gruta de La Sainte-Baume, y Marta como predicadora en la región de Tarascón, donde la piedad popular le atribuye el episodio legendario de haber vencido con la cruz al monstruo llamado la Tarasca. La Catholic Encyclopedia advierte que esta tradición no tiene fundamento histórico documentado antes del siglo XI y probablemente surgió por confusión con Lázaro, obispo de Aix en el siglo V.
Sin discutir la historicidad de aquellas tradiciones, la liturgia romana ha unido a los tres hermanos en una misma memoria el 29 de julio. En su casa se contempla el modelo perenne de la vida cristiana: acogida hospitalaria, escucha de la palabra, amistad con el Señor y confesión de la fe frente a la muerte.
Fuentes de dominio público
- The Catholic Encyclopedia. Nueva York: Robert Appleton Company, 1913. Dominio público.
- La Santa Biblia. Versión Reina-Valera 1909. Dominio público.
Ficha redactada en prosa original a partir de hechos históricos verificados en fuentes de dominio público. CristoVideoHub no reproduce texto protegido por derechos vigentes.