26 de julio · Memoria
San Joaquín y Santa Ana
Padres de la Virgen María · abuelos de Jesús
Origen de la tradición
La Iglesia venera bajo los nombres de Joaquín y Ana a los padres de la Virgen María, aunque los evangelios canónicos no ofrecen dato alguno sobre ellos. La memoria de ambos procede de textos apócrifos cristianos del siglo II, en particular del Protoevangelio de Santiago, redactado hacia el año 150, y de escritos posteriores como el Evangelio del Pseudo-Mateo y el Evangelio de la Natividad de María. La Catholic Encyclopedia advierte que estas fuentes no pueden aceptarse sin más como estrictamente históricas, pero conserva la piedad que la Iglesia dedica a los padres de la Madre del Señor.
El nombre Ana proviene del hebreo Hannah, que significa «gracia». El de Joaquín deriva de Yehoyaqim, «Yahvé prepara». El propio relato apócrifo evoca de manera evidente la figura veterotestamentaria de Ana, madre del profeta Samuel, cuya intensa oración por la fecundidad se narra en el primer libro de Samuel.
El relato tradicional
Según la tradición piadosa, Joaquín y Ana formaban un matrimonio observante y acomodado que vivía en Nazaret. La ausencia de hijos, considerada entonces motivo de humillación, marcó largos años de su vida. Un episodio del Protoevangelio narra cómo Joaquín fue rechazado en el templo por carecer de descendencia y se retiró a orar al desierto, mientras Ana, en su casa, elevaba su súplica al Señor. Un ángel les anunció entonces que su oración había sido escuchada. De aquel don nació María, presentada más tarde en el templo y consagrada al servicio del Altísimo.
Culto y legado
El culto a Santa Ana está atestiguado en Oriente desde el siglo IV; el emperador Justiniano le dedicó una iglesia en Constantinopla y San Teófanes compuso en el siglo IX el canon litúrgico. En Occidente la devoción tardó en asentarse: se popularizó desde el siglo XIII a través de la Leyenda Dorada de Jacobo de Vorágine y quedó incorporada al calendario universal por el papa Urbano VI en 1378 y ampliada por Sixto V en 1584. La memoria conjunta de ambos padres se celebra el 26 de julio.
Sus santuarios más célebres son Sainte-Anne d'Auray, en Bretaña, y Sainte-Anne-de-Beaupré, en Quebec, hoy patrona de aquella provincia canadiense. Santa Ana es invocada como protectora de las madres, las parturientas y los mineros. La iconografía tradicional la representa sosteniendo en su regazo a la Virgen niña, que a su vez lleva en brazos al Niño Jesús, imagen conocida como Santa Ana Triple. La memoria conjunta de estos dos padres pone ante la mirada creyente la fecundidad silenciosa del hogar, la oración perseverante y la tradición transmitida de generación en generación.
Fuentes de dominio público
- The Catholic Encyclopedia. Nueva York: Robert Appleton Company, 1913. Dominio público.
- La Santa Biblia. Versión Reina-Valera 1909. Dominio público.
Ficha redactada en prosa original a partir de hechos históricos verificados en fuentes de dominio público. CristoVideoHub no reproduce texto protegido por derechos vigentes.